Biblioteca Pública: Entra y... ¿saldrás ganando?


Hablando de serendipias, casualidades y tal, va ser que tengo un especial feeling con los paneles de anuncios del autobús. El caso es que trás leer los resultados del Baròmetre de la Comunicació i la Cultura, me he topado con los carteles de la campaña de difusión de las Bibliotecas Públicas del Ministerio de Cultura. Ya había oído la cuñas de la radio en las que un niño repelente afirmaba que había empezado con y ahora estaba con una cosa sencilla, El Ulises de Joyce. Desde luego muchas ganas de aparecer por la biblioteca no te dan. Y así otras cosas…


Pero lo del cartel…, no sabría cómo definirlo, los publicistas afirman que han querido representar el amplio espectro de usuarios de las Bibliotecas Públicas, o como ellos le llaman “Publico objetivo”. El joven que le gusta la música, el discapacitado que accede a internet, la mujer que lee, la niña que juega en la ludoteca… ¡con una cometa! (vale aceptamos pulpo…), pero, y la última figura ¿qué representa?, ¿un malabarista? ¿Seguro que no había un público objetivo más amplio? No se me entienda mal, tengo muchos amigos malabaristas (e incluso perroflautas).


Asi que, dándole vueltas al asunto y teniendo en cuenta aquello que afirmaba Conan Doyle a través de Sherlock Holmes “…when you have excluded the impossible, whatever remains, however improbable, must be the truth.” topé con la solución. Las pistas estaban ahí a la vista, solo hacía falta tener en cuenta cuál era el lema: “Entra y saldrás ganando”, y un ligero cambio de perspectiva. Si contemplamos la figura desde una postura cenital (usease, desde arriba) es bastante evidente que nos hallamos ante un trilero con sus tres cubiletes, así que… ¿qué nos están vendiendo?. Yo renuncio a ulteriores deducciones, aunque solo sea por salud mental, en cuanto a vosotros/as… lo dejo a vuestra discreción…



2 comentarios:

hollygolightly dijo...

Es un niño tumbado en el suelo jugando a las canicas... Es mi modesta opinión...

Marti Umlaut dijo...

Pues no se, yo desde luego no he jugado a las canicas tan espatarrado, ni con canicas tan grandes...